Esteve Mata

“NO CONTO ELS ANYS QUE FA QUE SÓC PRESIDENT PERQUÈ NO M’AGRADA PRESUMIR DEL CÀRREC “

Escrito por ylenia el Viernes, 17 de Diciembre del 2010 a las 21:26

Entrevista a Esteve Raulet

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Categoria: Artículos, Noticias de Billar

LA ESCUELA CATALANA DE JUEGOS DE SERIE

Escrito por ylenia el Viernes, 12 de Marzo del 2010 a las 16:46

“La base del éxito está en formar jugadores lo más jóvenes posibles”

El domingo, 13 de Septiembre de 2009, pasará a la historia del billar español. Esteve Mata, a los 32 años, consiguió su primera medalla de oro en el Campeonato de Europa del Cuadro 71/2 disputado en Herten, Alemania. Hacía 36 años que ningún otro español ganaba un título Europeo de las modalidades de juegos de serie. En 1973, en el Campeonato de Europa del Cuadro 47/1 disputado en Granollers, José Gálvez, obtuvo el último de sus seis títulos europeos. Desde entonces la modalidad del billar español que más ha despuntado internacionalmente había sido la de tres bandas, gracias a Daniel Sánchez. Competir junto a los monstruos del billar internacional –Frédéric Caudron, Henri Tilleman, Xavier Gretillat— ha estado al alcance de muy pocos españoles, pero subir a lo más alto del podio en competiciones en las que estos participan, solo se lo ha podido permitir este joven de Centelles en las últimas cuatro décadas: “Cuando pisas ese primer cajón te das cuenta de que el esfuerzo, la dedicación y la pasión por el billar ha merecido la pena”, asegura.

Su palmarés deportivo suma dos bronces en europeos del Cuadro 47/2, 13 campeonatos de España, 25 de Catalunya y el récord de España del Cuadro 47/2, con el supremo promedio general del 156,250. Y es que desde que Mata se inició a los 10 años, su progresión ha sido constante. “El billar de alta competición exige sacrificio y dedicación. Llevo 16 años entrenando diariamente para poder llegar a vivir de este deporte” explica. Sus primeras carambolas fueron en el club de billar de Centelles, que linda con la vivienda de sus padres. Jaume Norberto fue su primer maestro, y luego, Miquel Espona y Santi Fuentes. Prácticamente todos los jugadores catalanes de nivel han pasado por las manos de Espona en los últimos años.”Con Espona es con quién más aprendí. Ha sido sin duda mi gran maestro”, explica Esteve.  Completó su formación con Marc Massé, campeón de Europa y Jean Marty, también campeón de Europa y del Mundo y cómo no, con Pepe Gálvez  “De Marty aprendí el gran juego de la bola pequeña, sus secretos y complejidades, de Massé algunas técnicas de ejecución y con Gálvez el juego del billar en cabaña”, aclara el jugador. 

Esteve Mata es el único jugador que oficialmente - atrás quedó la labor de Espona – enseña el billar de juegos de serie en nuestro país. En el resto de comunidades  no hay escuelas donde aprender estas disciplinas, tan sólo hay una en Murcia y es para las tres bandas. “Sería una fuerte baza a favor de este deporte que cada comunidad pudiera tener su propia escuela de billar”, expresa el jugador.  Con Esteve Mata, Cataluña la tiene. 16 años de estudio le sitúan como el jugador actual con más conocimientos de billar y un referente a nivel nacional en la docencia de este deporte. Con este maestro la escuela de billar catalana es más que nunca una realidad. Así lo constatan los éxitos conquistados por sus dos jóvenes alumnos, Antonio Montes y Gerard Jiménez. Antonio -2 veces campeón de España y una de Catalunya – fue capaz de hacerse con el oro en el primer campeonato de Europa de la historia del billar juvenil, tras largas sesiones de entreno con Esteve. “Al principio no me lo creía, pensaba que todavía me faltaba una partida. Entendí que nada es imposible, que podía pasar y pasó”. Por su parte, Gerard Jiménez  - séptimo de  Europa, subcampeón de España y campeón de España Infantil-, quedo séptimo en la que era para ambos la primera competición internacional.

Evoluciona la enseñanza del billar como también lo hacen los métodos. Filmar las partidas durante los entrenos y competiciones es una técnica pionera. “Este método evita las interrupciones del maestro durante la partida y los alumnos juegan más relajados”, apunta Esteve. Sus enseñanzas son ambiciosas. Las retoma de los que fueron sus maestros y las amplia con cuestiones que van más allá del propio concepto de juego. Cuestiones como la fuerte preparación mental o la ejecución de técnicas de motivación personal que “son claves para sobrevivir en la alta competición”, añade.  

Suele ocurrir en los deportes que los inicios tengan su parte anecdótica: “Me regalaron un taco y nunca antes había visto jugar a billar”, explica Antonio. Las personas que te ayudan, en tus primeras carambolas en el club, suelen marcar para siempre: “Gracias a Joan Gisbert me ilusioné con este deporte y alcancé rápidamente un buen nivel del juego”, recuerda Gerard. Los clubes son el punto de partida de un jugador novel. Sus socios suelen tener mucho que ver en la formación inicial de los jóvenes. Es el caso de Pascual Peña, del Club Billar Sant Adrià, asesor, consejero y fiel seguidor de Antonio Montes. Éste asegura tener el mejor manager personal. Antonio y Gerard, a sus 16 años,  proyectan fuertes aspiraciones en este deporte. Es más que pasión lo que sienten por el billar y ambos desearían cumplir su sueño de poder vivir del deporte que practican. Lamentablemente, el billar  no mueva grandes masas, y mucho menos el billar de juegos de serie. Estas disciplinas no dan para vivir. Campeones como Esteve Mata están a la sombra de la agenda mediática deportiva  y sus triunfos no son de dominio popular. Únicamente Dani Sanchez  vive actualmente del billar en España. “Mi sueño es profesionalizarme en las tres bandas para ser un jugador completo y poder por fin vivir del billar”, declara Esteve. Los jóvenes echan en falta que se les reconozca públicamente sus esfuerzos y logros. “El billar es un deporte muy difícil pero como no sale por la televisión la gente no lo conoce”, añade Antonio.  

El entreno, la dedicación y la constancia en el billar duplican su mérito al tratarse de un deporte en que los triunfos no son tan reconocidos como en otros. Tampoco las compensaciones  económicas son las que merece. Con ello podríamos estar rozando el aspecto más peliagudo de este deporte. “Muchos jóvenes con talento han abandonado porque las horas y dedicación empleadas no son compensados”, confiesa Esteve. Por suerte, el billar en Cataluña presume de tener a un gran maestro y a dos jóvenes promesas que pelean en cada partida para lograr cambiar el panorama de los juegos de serie. Son apasionados que han saboreado la satisfacción de “hacerlas todas en una” y se merecen ganarse un hueco en la profesionalización. Los chavales sueñan con poder competir al lado de los monstros del billar internacional. Por ahora, Antonio y Gerard se preparan con ganas para el próximo Campeonato de Europa Sub 21 y Junior de Libre, respectivamente. Su maestro Esteve Mata hace lo mismo para el Campeonato de Europa al Cuadro 47/2 con opciones a pisar de nuevo aquel primer cajón.

 

 

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Competir en España o competir en Europa

Escrito por ylenia el Jueves, 18 de Febrero del 2010 a las 19:54

Estamos sentados en una de las gradas dispuestas exclusivamente para la ocasión: Campeonato de Europa a la Banda, Wijchen (Holanda). Los espectadores y aficionados holandeses reciben y saludan a los jugadores turistas con una amabilidad contagiosa a la que estamos menos acostumbrados en España. Los jugadores de élite, los mismos que desde las gradas parecen dioses, se reencuentran con los jugadores españoles de  una forma tan amigable y agradable que a cualquiera  haría  sentir como en casa. La afición que nos acompaña en las gradas muestra muchos detalles de respeto hacia los jugadores; cuidan no levantar la voz, gesticulan poco y vigilan el sonido de los zapatos al andar. Es una atmósfera de silencio y seriedad que contagia a toda la sala. 

Los países centroeuropeos como por ejemplo Holanda, se diferencian de España por concebir el billar de un modo más estricto y recto. Bien porque gocemos de un clima más caluroso, o bien porque tengamos algo de latinos, en España estamos habituados a unos jugadores que desarrollan un billar más desenfadado y jovial. El protocolo en los campeonatos españoles es menos estricto que en Holanda y la relación del jugador con el material es más próxima. Cuando jugadores españoles van a competir a Europa, coinciden en afirmar que los billaristas en Europa juegan al billar  transmitiendo menos, con mayor frialdad; no son tan fogosos, ni tan temperamentales, se mantienen fríos y prudentes. Ni mejores ni peores, simplemente diferentes, y en consecuencia, afortunadamente comparables.

De la mano de la seriedad y la rectitud en el juego está la amabilidad. Los jugadores son muy cordiales con sus rivales, a quienes saludan con aprecio durante todo el campeonato. La afición aplica el mismo protocolo del billar a su comportamiento en las gradas. Se muestran muy respetuosos y transmiten una gran valoración y admiración por este deporte.

Los jugadores experimentan nuevas sensaciones

Durante los días de competición internacional, nuestros billaristas experimentan sensaciones distintas e intensas en las partidas cuando compiten junto a los mejores jugadores del mundo. ¿Y por qué? Porque se sienten capaces de superar a los grandes, de superarse a ellos mismos y de poder llegar a ser un campeón entre campeones. Estas sensaciones (que solo pueden definirlas ellos) son únicas de las competiciones internacionales y no las ofrecen  las competiciones nacionales, entre otras cosas, porque lo que está en juego en Europa es una medalla internacional.

Paralelamente, los jugadores gozan la sensación de ser más reconocidos al ver sus nombres junto a los nombres de campeones que ya coleccionan medallas en su palmarés. Se sienten igualmente muy respetados y son capaces de reconocer cierta admiración en la afición.

Una actitud de juego diferente

A grandes rasgos, y según comentan algunos de nuestros jugadores, la actitud de juego de la mayoría de los grandes profesionales en el extranjero parece diferente: menos anárquica, menos pasional. Dado que las personalidades de los jugadores vienen marcadas, en gran parte, por su nacionalidad, el juego de los extranjeros responde a un juego “más frío” y más robótico” (especialmente los jugadores centroeuropeos), propio de su temperamento más serio y tranquilo. Evidentemente, siempre hay excepciones y este carácter no constituye una marca general para todos los jugadores.

Para los deportistas españoles es muy importante la competición en el extranjero porque les sirve para prestar especial atención a éstas diferentes actitudes de juego de los grandes. Para ellos es muy enriquecedor observar sus movimientos, su control del juego, sus hábitos alimenticios, cómo controlan los nervios… Les sirve para tomar nota de las cosas que podrían mejorar o para introducir otras nuevas.

Atenas: un caso diferente

Atenas, Campeonato de Europa de la modalidad del Cuadro 47/2. El local que alberga la competición es un bar con billares de pool en la parte de abajo y billares de carambola en la sección de arriba. Allí, en la parte alta, los espectadores tienen servicio de bar y mesas donde beber y comer mientras disfrutan del campeonato. El protocolo de comportamiento no es tan estricto como en Holanda. Ya no hablamos de gradas silenciosas ocupadas por espectadores pacíficos y tranquilos. Aquí, la sala es un lugar con más alboroto, puesto que el juego del billar comparte espacio con una barra de bar.  Es habitual que los camareros se paseen de un lado para otro sirviendo las bebidas al público y que éstos se permitan hablar en tonos de voz más elevados.

Un ejercicio de adaptación para los jugadores

Parece increíble cómo los mejores jugadores de nuestro deporte son capaces de adaptarse a un ambiente de juego tan diferente al que estamos acostumbrados en España y Centroeuropa. Atenas es un ejemplo de ello. Allí, la tarea de concentrarse se multiplica por dos, dado que la afición no aguarda un silencio tan estricto. Es usual en una ciudad como Atenas, que los espectadores comenten entre ellos las jugadas, hablen por el móvil e incluso recurran a una estridencia para aplaudir un punto. Al jugador no le queda más opción que aplicar técnicas propias de concentración para no perder la atención de su juego.

…Y en las últimas líneas de este reportaje una llamada me informa de una gran alegría para el billar español y su representación europea: Antonio Montes, de 16 años, se ha proclamado Campeón de Europa Cadetes en Rants, Bélgica. Su compañero Gerard Jiménez ha quedado séptimo. Era para ambos su primera competición en Europa. Enhorabuena a los dos.

Ylenia Lasarte

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